Si has leído sobre los beneficios que los ácidos pueden aportar a tu piel y quieres empezar a usarlos, pero no sabes cómo, aquí te explico todo lo que necesitas saber, cómo los puedes introducir en tu rutina facial con seguridad.

Te recomiendo que leas este post antes de empezar a usarlos. Y si quieres conocer los beneficios de cada tipo, puedes encontrarlos aquí:

Vitamina C

AHAs o alpha hydroxy ácidos (glicólico, láctico, málico, tartárico, mandélico y cítrico)

BHA o ácido salicílico

Qué y cuáles son los ácidos

Cuando hablamos de ácidos a veces hay cierta confusión, porque no sabemos exactamente qué ingredientes lo son y cuáles no. Los ácidos son esos ingredientes que dependen del pH para ser efectivos, y en concreto necesitan un pH ácido, normalmente por debajo de 4-5.

Uno de los que más confusión genera es el ácido hialurónico, que a pesar del nombre no depende del pH y por lo tanto tenemos que considerarlo como cualquier otro ingrediente “normal”, como las esencias naturales, ceramidas, glicerina…

Los que sí son ácidos que dependen del pH de la fórmula y de tu piel para poder ser efectivos son: ácido l-ascórbico o vitamina C, alpha-hidroxy ácidos o AHA, beta-hidroxy ácido o BHA.

El BHA es ácido salicílico, y los AHA son varios, como el ácido láctico, glicólico, málico, cítrico o el mandélico.

El retinol o ácido retinoico tampoco se considera ácido, porque por sus características no tiene una fuerte dependencia del pH para penetrar en la piel. Pero si vas a usarlo juntos con estos ácidos, es importante que aprendas antes cómo usarlo bien. Aquí tienes más información sobre esto y cómo compaginarlo con los ácidos en tu rutina.

Cómo funcionan: formulación, pH y concentraciones para que sean efectivos

El pH de un ácido, junto con la concentración en el producto y el tipo de ácido (pKa) indican el % de ácido libre que realmente penetra en nuestra piel. Y es este ácido libre el que actúa en nuestra piel y nos aporta todos los beneficios de ese ácido.

Vemos varios ejemplos con cifras:

un 10% de ácido glicólico y un pH de 3.0, tiene un 8,7% de ácido libre

un 50% de ácido glicólico y un pH de 4.5, tiene un 8,8% de ácido libre

un 10% de ácido glicólico y un pH de 1.0, tiene un 10% de ácido libre

Aquí veis que nos interesa ir a productos con un pH bajo, y aunque podemos pensar que el de pH de 1.0 es el mejor, porque tiene más ácido libre, este pH es excesivamente bajo y puede causar quemaduras en nuestra piel, que tiene un pH en torno a 5-5.5.

como introducir los acidos en tu rutina facial 2

Entonces, ¿cuáles son los valores que tenemos que buscar? Cuando hablamos de tratamientos en casa, sin necesidad de supervisión de un especialista, es decir, con valores seguros para nuestra piel y que pueden usarse incluso a diario sin problemas, tenemos que buscar estos valores:

  • Para el ácido l-ascórbico o vitamina C necesitamos un pH entre 3-3.5, y una concentración de 15%-20%.
  • Para los AHA el pH deberá estar por debajo de 4, pero es recomendable que no sea inferior a 3-3.5, y unas concentraciones de 4-10%.
  • Y para el BHA o ácido salicílico buscaremos concentraciones de 1-2% a un pH sobre 3-3.5.

Productos con estos pH y concentraciones son seguros para nuestra piel y no necesitan de neutralizadores después de su uso, ni hay que retirarlos antes de seguir aplicando el resto de nuestra rutina facial.

En este artículo tienes algunos de los AHA, BHA y vitamina C que cumplen con estos requisitos.

Esto no quiere decir que los productos con porcentajes inferiores y pH más altos no tengan beneficios para tu piel. Son productos que también exfolian un poquito, pero cuyos efectos son mínimos, aunque pueden ser más adecuados para pieles muy sensibles que no toleren otros más eficaces.

Cómo los aplicamos

Como hemos visto el pH es un factor clave para que hagan efecto. El pH natural de nuestra piel es naturalmente algo ácido, en torno a 5-5.5. Cuando nos lavamos la cara, el pH del agua del grifo suele estar en torno a 7-7.5, por lo que el de nuestra piel sube. Y, como hemos visto, los ácidos necesitan un pH normalmente por debajo de 4 para funcionar bien.

Por eso hay algunos expertos que recomiendan utilizar un tónico que ajuste el pH de la piel justo después de lavarla, para ayudar a que este pH baje y esté a un nivel más adecuado para los ácidos. Personalmente los he usado, pero no he visto diferencias tan grandes, así que no creo que sea necesario invertir en otro producto más para nuestra rutina.

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Sobre la piel limpia aplicamos el ácido, esperamos unos 10-15 minutos y sin retirarlo continuamos nuestra rutina. Este tiempo de espera es necesario para que nuestra piel baje al pH del ácido y éste pueda penetrar. Si ponemos justo después otro producto de nuestra rutina, como un tónico hidratante o serum que normalmente están formulados al pH de nuestra piel de 5.5, estaremos modificando el pH del ácido y no podrá penetrar en la piel.

Y ¿que pasa si queremos aplicar varios ácidos en la misma rutina?. Esto sólo es recomendable si ya llevamos mucho tiempo usando ácidos y nuestra piel está acostumbrada y los tolera. En ese caso el orden, para respetar los diferentes pH de cada tipo de ácido, sería: Vitamina C -> BHA -> AHA. Y tendríais que respetar los tiempos de espera entre cada uno de ellos.

Acostumbrar a nuestra piel poco a poco

Un error que solemos cometer con los ácidos es ver resultados inmediatos y querer sacar el máximo provecho rápidamente. Es cierto que con la mayoría de ellos notaremos algún efecto enseguida, pero hay que ser cuidadoso e ir poco a poco.

Al empezar a usar los ácidos por primera vez es normal notar un pequeño picor o irritación. Siempre que sea algo ligero, soportable y desaparezca rápido, no debemos preocuparnos. Pero si la irritación es importante, tenemos que retirar el producto y optaremos por formulaciones más suaves, con un pH mayor.

Como con la mayoría de los activos, nuestra piel se tiene que ir acostumbrando poco a poco. Por eso tenemos que seguir unas reglas cuando empecemos a usar ácidos:

  • durante las primeras 2-3 semanas usaremos el ácido sólo 2 veces por semana
  • iremos subiendo la dosis muy poco a poco, aumentando 1 día a la semana cada 2 semanas
  • no aplicaremos en el mismo día más de un ácido hasta que no llevemos meses con ellos y nuestra piel los tolere sin problemas
  • si ya estamos usando un ácido (o un activo como el retinol), y queremos introducir otro más en nuestra rutina, le “haremos hueco” dejando de usar alguno de ellos para aplicar en su lugar el nuevo e ir subiendo la dosis muy gradualmente.

Ten en cuenta que cada piel tiene un nivel de tolerancia diferente a los ácidos. Fíjate en cómo la tuya reacciona y ve buscando el equilibro. Algunas personas pueden llegar a usar varios ácidos cada día, y otras no podrán pasar de 2 días a la semana. Después de 2 años usando ácidos he conseguido poder tolerarlos muy bien y puedo usar vitamina C por la mañana y AHA/BHA por la noche a diario, e incluso e introducido el retinol sin problemas. Pero, por ejemplo con la vitamina C, me costó más de 2 meses poder usarla a diario, y sin usar ningún otro tipo de ácidos.

Es muy importante ir poco a poco, o corremos el riesgo de sobre-exfoliarnos, con todos los problemas que podemos tener por eso. En este artículo os dejo información para saber si te has pasado con los ácidos y qué hacer.

¿Puedo usarlos por la mañana o en verano?

Esta es una de las principales dudas cuando hablamos de ácidos. Los ácidos exfoliantes dejan nuestra piel más sensible a los rayos UV, pero esta sensibilidad dura días después del uso, por lo que nuestra piel tendrá la misma sensibilidad al día siguiente, tanto si lo aplicamos por la noche o por el día.

Por eso es muy importante usar protector solar cuando usemos ácidos, si no queremos ver el efecto contrario del que buscamos y que puedan aparecer manchas.

En el caso de la vitamina C es incluso recomendable usarla en la rutina de la mañana, porque tiene un potente efecto antioxidante que potencia el efecto del protector solar y protege nuestra piel.

Así que podremos usar los ácidos tanto por la mañana como por la noche, aunque siempre es más cómodo por la noche por los tiempos de espera, ya que por la mañana vamos todos corriendo.

En cuanto al verano, podemos seguir usándolos sin problema si hacemos nuestra vida normal. Pero si vamos a ir una semana a la playa, es mejor dejar se usarlos unos días antes, ya que en ese caso estaremos exponiéndonos al sol de una forma mucho mas intensa de lo normal.

Me han salido granos al empezar a usar ácidos

Tranquilos porque esto es normal. Es lo que se denomina purga y no es lo mismo que una reacción alérgica a un producto.

Los ácidos exfolian penetrando en las capas de nuestra piel y disolviendo la suciedad que une las células muertas, de forma que ayudan a eliminar esas células muertas. Estas son a la vez las causantes de los granos cuando obstruyen los poros. Al acelerar el ritmo al que esas células muertas se eliminan, hacemos que los granos que se estaban formando debajo de la piel, y que aún no habíamos visto, aceleren también su formación y salgan.

Es importante continuar usando del producto cuando esto ocurre, ya que al cabo de un par de semanas empezarán a desaparecer estos granos y nuestra piel mejorará, y el hecho de acelerar la eliminación de células muertas con el ácido hará que ya no aparezcan estos granos o puntos negros.

Esta purga sólo se da cuando usamos este tipo de productos, ácidos exfoliantes y/o activos que aceleren el proceso de regeneración de nuestra piel. Si estamos usando otro tipo de productos, como un serum o crema hidratante, entonces se trata de una reacción y debemos de dejar de usar el producto inmediatamente.